El frío llega.
Me seca la piel,
me corta los labios
y me amorata los brazos.
Me hace temblar,
dejar de sentir el tacto.
El frío es como tú,
viene y me rompe.
Pero me encanta
la forma que tenéis
de hacerme sentir
-viva-.
Y la sensación
de pelos de punta,
los dientes castañeando.
Como cuando
no me pongo abrigo
para que me cale el viento.
Como los nervios
cuando escucho las hojas
de los árboles
susurrar.
Una tormenta de nieve
dejándome sin visión
ni pulso
en el corazón.
La lluvia empapando
mi ropa
-y mis ojos-.